El nombre de Allan Turvey se ha hecho muy popular últimamente entre los fans del Spectrum gracias, sobre todo, a las versiones modificadas de clásicos como Bruce Lee, sobre la cual ya publiqué algo en su día. Este hombre, que regentaba una escuela de inglés en Kuwait hasta que la pandemia del Covid se la cerró, lanza ahora su proyecto más ambicioso hasta el momento relacionado con el Speccy: una versión modificada del clásico Jet Pac.

Poco cabe comentar acerca de uno de los que yo suelo denominar “videojuegos perfectos” con que la historia del sector nos obsequia de vez en cuando. Porque Jet Pac es perfecto o prácticamente lo es, y más para el momento en que vio la luz. El Spectrum apenas llevaba un año en calle cuando los hermanos Stamper se destaparon con un juego que aglutinaba todo aquello que le faltaba al resto de programas lanzados hasta ese momento para el ordenador, todavía muy nuevo y lejos de ser dominado por nadie al cien por cien: gráficos excelentes, excelsa fluidez y rapidez de movimientos, nada de parpadeos molestos, nada de ralentizaciones inoportunas, sonido de calidad, mecánica excepcionalmente planificada, simple pero a la vez divertida y dotada con el nivel de dificultad exacto para que la partida suponga un reto sin resultar frustrante… Y todo eso en 16 cochinos Kb, que hoy no darían para escribir un tweet aun sin exceder el número máximo de caracteres. Un videojuego perfecto, en resumen.

Teniendo eso en cuenta, resulta muy arriesgado lanzarse a la tarea de intentar modificar Jet Pac. Es como tratar de hacerlo con Pac Man o Doom, algo no exento de riesgos y fácilmente abocado al fracaso si no se aborda con las ideas muy claras y se ejecuta muy pero que muy bien.

Para encarar semejante reto, Turvey hubo de hacer frente a la peculiar situación legal en que se encuentra el programa original, ya que al contrario de lo que sucede con la inmensa mayoría del catálogo de software para Spectrum, Jet Pac continúa sujeto a términos de copyright por los cuales sus autores impiden la distribución libre y gratuita del juego desde plataformas como World of Spectrum. De este modo, y para “burlar” en cierta forma dicha limitación sin infringir la ley, Turvey no ofrece una versión modificada del juego sino únicamente el paquete que permite al usuario “tunearlo”. En consecuencia esto implica que debemos tener a mano una copia del programa original, siendo nuestro problema obtenerla de algún sitio si no disponemos de ella (algo tampoco muy complicado, seamos sinceros) para después aplicar el paquete de modificaciones RX diseñado por Turvey. La operación no es complicada en absoluto, aunque para los menos avezados existe un vídeo tutorial que lo explica muy bien trabajando sobre FUSE, que es un emulador gratuito muy fácil de usar. Yo utilizo Spectaculator 8 y ya les digo que el procedimiento apenas cambia, y aplicarlo no me llevó ni dos minutos. Una vez modificado, nada impide guardar una copia para para usarla en un Spectrum real y/o evitar así repetir el proceso cada vez que queramos jugar con este producto tan especial

Llegada la hora de enjuiciarlo, podría afirmarse a modo de resumen que, como los mimbres que sirvieron de base al juego original eran estupendos y no se modifican, Jet Pac RX es un juego igualmente estupendo. Lo primero que destaca es, obviamente, el remozado aspecto gráfico, que se deja notar desde el mismo instante en que aparece ante nuestros ojos la pantalla de carga; idéntica a la original en su diseño pero más colorista, en lo que podría interpretarse como una declaración de intenciones por parte de Turvey. El menú inicial añade música, un logo en la parte superior, un nuevo juego de caracteres y nuevas opciones, entre las que destaca la posibilidad de redefinir el teclado y que dos personas puedan jugar usando cada una su propio joystick, opción pensada para los usuarios del Spectrum Next.

Este vídeo resume mejor que nada las modificaciones que el pack RX incorpora al juego, que van más allá de “lavarle la cara” al aspecto visual y sonoro del Jet Pac original porque también se añaden pequeñas modificaciones a la jugabilidad que lo hacen un poquito más variado, incluyendo curiosidades como la existencia de power ups que van desde la invulnerabilidad temporal a la posibilidad de acabar con todos los enemigos del nivel haciendo estallar una bomba. La disposición de las plataformas flotantes varía en cada nivel, al igual que la posición del cohete una vez montado. Pero también la agresividad de los enemigos, que son algo más rápidos y difíciles de abatir con el láser. Personalmente esta es la modificación que menos me convence, aunque tenga cierta lógica por aquello de “completar” la experiencia de juego al usuario sin limitarse a ofrecer un Jet Pac para Spectrum “solo” con nuevos gráficos o sonidos, algo que ya se hizo hace años con la versión hecha para correr sobre el emulador Spec256.

Todas esas modificaciones hacen pensar en una suerte de “traslación” al Spectrum del Jet Pac Refuelled publicado por Rare en 2007 para la XBox 360, y se cobran un precio en memoria RAM que invalida la posibilidad de jugar con un Spectrum de 16 Kb (si eres de esos tipos raros que aún tienen uno), pero es algo que cabía esperar porque el programa original ya cabía justito en tan poco sitio. Afirmar que Jet Pac RX es mejor o peor que su “antecesor” no tiene sentido por la sencilla razón de que el original es insuperable. La idea de Turvey ofreciendo la posibilidad de modificar el juego no pasaba por mejorarlo en un sentido estricto, sino por abrir la puerta a una nueva forma de disfrutarlo respetando al mismo tiempo lo esencial. Un delicadídimo ejercicio de funambulismo del que, tal como yo lo veo, ha sabido salir muy bien parado.

Puedes descargar el paquete desde aquí.

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