Sácame los colores (II)

En los últimos tiempos, parece haberse puesto de moda modificar juegos del Spectrum que en su día no obnubilaron precisamente por su explosión de colorido. La impericia de los autores originales, la falta de tiempo, todo ello junto u otras razones (en algún caso inexplicables), hicieron que muchos programas fuesen lanzados en versiones con gráficos monocromáticos y en consecuencia quedasen algo sosos, dando la impresión de que podrían haberse exprimido algo más pese a que el Spectrum, en irónica contraposición a lo que su nombre hace creer, es un ordenador cuyo manejo de los colores resulta, siendo benévolos, muy torticero.

Tras las versiones coloreadas de Goody o Out Run Europa (esta última con una intrahistoria realmente curiosa), llega la de Pac Land, una modesta conversión realizada en 1989 partiendo del arcade que Namco había lanzado cinco años atrás sin demasiado éxito, y que tampoco logró triunfar en su periplo por los ordenadores domésticos. Aunque no sea brillante, a mí siempre me ha parecido un juego bastante majete teniendo en cuenta las limitaciones del Spectrum, destacable por el uso de unos gráficos más funcionales que bonitos, cuya monocromía busca antes de nada que el jugador tenga una visión clara de lo que sucede a su alrededor. Por eso cabe plantearse hasta qué punto la nueva versión presentada por Ralf, un usuario de los foros de World of Spectrum, mejora la original. De entrada las imágenes fijas muestran un juego mucho más vistoso, especialmente en los tramos que discurren por la ciudad de Pac Man; pero tras echarse unas partidas se hace evidente que la mezcla de atributos tan característica del Speccy añade confusión y dificultad. Sin menospreciar ni mucho menos los esfuerzos de Ralf, recopilados en este interesante hilo de los foros de WOS, la conclusión que saco es que Steve Mardsen y Mick Donnelly, autores de la versión original, no tomaron a la ligera la decisión de “pintar” todito en amarillo pollo sobre un fondo azul. Colorear en el Spectrum va mucho más allá de la simple tarea de añadir pegotes de color a tus gráficos. Más que eso, era (y es) un arte en el que hay que tomar en consideración multitud de factores.

“Before and After”, o comparando la nueva versión de Pac Land para Spectrum (imagen principal) con la antigua (en recuadro inferior). La diferencia salta a la vista.

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