Bravo por la música. O por algo que se le parece.

Acabamos el mes con una selección musical, pero que no tiene por qué ser necesariamente buena, al contrario que en otras ocasiones en que hemos puesto videos de estos por aquí:

El Spectrum nunca destacó por llevar en sus tripas un buen aparato sonoro, al menos en los modelos de 48 Kb. Con su beeper integrado sin regulación de volumen, monofónico y de onda cuadrada, bastante hicieron muchos encargados de componer música para videojuegos sacando algo decente de semejante fistro, logrando sorprender en algunos casos con melodías francamente conseguidas para un chisme que sonaba peor que un disco de Yoko Ono. Los problemas llegaban cuando a la eventual impericia del músico de turno se unía una evidente falta de gusto, que no directamente sordera. La demencial cacofonía resultante podía derivar en lesiones cerebrales graves entre los incautos que estuviesen escuchando, aunque no pocas veces movía a la risa floja y a plantearse seriamente el nivel cultural (o de abuso de drogas) del músico de turno. El caso de Gladiator, que podemos escuchar en el video adjunto, es quizás el más divertido, y sólo caben tres posibles respuestas para justificar tamaño despropósito: 1) el tipo era un completo iletrado, de esos que señalan Australia cuando se les pregunta por la localización de Brasil en un mapamundi; 2) era un cachondo total; o 3) estaba borracho y / o drogado, la novia le había mandado a la mierda y la grúa se le había llevado el coche pese a estar bien aparcado. Y encima sus jefes le pagaban con cacahuetes. En resumidas cuentas, que era este chico:

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