A petición popular

Hace como una semana comentaba aquí que me había dado por reojear, por enésima vez, mi colección de Micromanía. Hablando del asunto por Facebook salieron a colación las míticas revistas de la llamada “Segunda Época”, caracterizadas por su descomunal tamaño tabloide. Comenté que pondría alguna foto de mi colección en la web, así que dicho y hecho:

Homenaje a un clásico del cine y los videojuegos injustamente olvidado.

La salida del nuevo formato pilló a todo el mundo por sorpresa. El primer número de aquella Segunda Época se publicó coincidiendo con el tercer aniversario de la revista, en junio de 1988, y nadie podía haber imaginado jamás un cambio tan radical: el doble de tamaño por la mitad de precio. A mí ese cambio me vino de perlas, pues hasta entonces tenía que afrontar auténticas broncas de mis padres cada vez que quería gastar 375 pesetas, cifra nada desdeñable, en algo tan poco productivo en su opinión como era una revista sobre videojuegos. Como nunca llueve a gusto de todos, hubo gente que se quejó de que la nueva Micromanía llevaba más publicidad, y a causa de su gran tamaño era más difícil de leer y aún más difícil de guardar. Y tenían razón, para qué vamos a engañarnos, sobre todo en el último punto. Muchos se limitaban a tirar a la basura el ejemplar de turno una vez lo habían leído; pero para los que tenemos complejo de urraca y nos da por guardar hasta las cosas más absurdas como si fuesen un tesoro, almacenar esta revista podía ser un asunto peliagudo, más si tenías que compartir una casa minúscula con otras seis personas. En mi caso no tardé mucho en dar con la solución: doblar las revistas por la mitad, con lo que ocupaban bastante menos sitio en la estantería. Además, conforme las ibas acumulando su propio peso las “aplanaba” y acaban ocupando menos sitio también a lo alto. La siguiente fotografía ilustra fielmente el resultado final, digno de ser estudiado como asignatura en la carrera de Biblioteconomía y Documentación:

Y a la izquierda el manual del “Gomas”, fotocopiado directamente de su infame traducción al castellano. Puro veneno cerebral concentrado, oigan.


Si no tienes sábanas para la piltra, siempre puedes usar las revistas.

Hala, ahí queda eso. Yo me piro a seguir cultivando la mente.

3 Responses

  1. Konamito dice:

    ¡Lo que daría hoy por recuperar mis Micromanías formato periódico! Las tiré hace años sin reparar en el tesoro que estaba eliminando…

    Si los de Hobbypress sacaran de nuevo la revista en papel sin duda compraría todos los números 😉

  2. Paco Fox dice:

    ¿Que había gente que se quejaba del nuevo tamaño? ¡Con lo útil que era para esconder las revistas porno!

  3. Leo Rojo dice:

    Paco: Sin duda era gente que carecía de nuestra inventiva :p.

    Konamito: ¿Que las tiró a la basura? ¡Es usted el Anticristo, oiga!

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