Asignarle el calificativo “eterno” podrá tener un carácter superlativo ridículo a vista de muchos, en especial si son ajenos al mundo del Spectrum y de los videojuegos clásicos en general; pero el minero Willy ha acabado siéndolo por méritos propios. Tantos que ha acabado rebasado los límites del universo en que vio la luz, en el ya lejano 1983, hasta convertirse en icono cultural.

Pocos personajes de videojuegos pueden presumir de algo así con tan provecta edad  Que se sigan publicando juegos protagonizados por él es casi lo de menos, pero se hace y además estos siguen disfrutando de una notable repercusión en pleno 2020. Es el caso del último de ellos, The perils of Willy (que podríamos traducir como Las peripecias de Willy), ha llegado para seguir manteniendo viva esa consideración “de eternidad”.

Porque estamos ante algo juego nuevo que en realidad se trata de un remake, en concreto de un juego de idéntico nombre original para el Commodore VIC-20, ordenador que este año celebra su cuadragésimo aniversario siendo objeto de un olvido bastante injusto y que es al Commodore 64 lo mismo que el Zx-81 fue al Spectrum. En su momento fue un lanzamiento sorprendente porque Software Projects lo publicó en 1984, cuando el VIC ya estaba completamente desfasado y su comunidad de usuarios estaba en franco retroceso y se pasaba masivamente a sistemas como el Spectrum, sin ir más lejos, o directamente al Commodore 64.

La versión para Spectrum es obra de Higriser, seudónimo tras el que se esconde Allan Turvey, quien a su vez no es otro que el autor de Manic Miner Presto y ahora presenta esta creación respetando a su predecesora en todos los detalles. Tanto que se ha visto obligado a colocar una imagen de relleno en la sección derecha de la pantalla, porque la mayor resolución gráfica del Speccy respecto a la del VIC-20 reduce el tamaño de la imagen, y para adaptarla se habría tenido que modificar el diseño de los niveles. Quien quiera una explicación algo más más técnica y detallada puede recurrir a la página del juego disponible en la web Jet Set Willy Central, desde donde además os lo podréis descargar totalmente gratis.

The Perils of Willy dispone de 32 en total, una cifra asombrosa tratándose de un juego diseñado para funcionar en un VIC ampliado a 16 Kb, pero que se cobra su precio en cierta monotonía visual: como cabría esperar, el alocado eclectismo de Manic Miner o Jet Set Willy desaparecen en esta ocasión, y la variedad gráfica no es precisamente lo más destacable de un programa que pese a todo sigue siendo divertido, en especial si eres fan de la serie. Porque su dificultad está al nivel acostumbrado en la misma, quede claro, y aunque no sea inabordable tampoco resulta apta para todos los públicos.

Consciente de las limitaciones (heredadas) de The perils of Willy para nuestro querido ZX, Turvey tiene a bien ofrecernos un completo paquete de descarga que incluye, además de este juego y Manic Miner Presto, una versión “extraoficial” del programa denominada Bog Roll Edition en la que cambian algunos gráficos y el objetivo consiste en recoger rollos de papel higiénico en vez de notas musicales. Todo un detalle de buen gusto (y esto no va con segundas) que enriquece el conjunto y lo hace, sin duda, más disfrutable.

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