Y en bata. Nada mejor que un aspecto «de andar por casa» para autorretratarse con el ordenador casero por excelencia:
En realidad el ordenador no es exactamente mío, sino de uno de mis hermanos mayores, que lo compró de segunda mano allá por 1989. Con los años me lo acabé quedando yo.
Ya que estamos, la primera foto se la he enviado a la asociación Retroacción para que la utilice en su jugosa iniciativa de montar una exposición fotográfica con la que conmemorar el trigésimo cumpleaños del Spectrum. Junto con esta inconmensurable foto cedida por Luisma Relight que ya publicamos hace un tiempo aquí:
Es una batamanta!!! 😉 😀
Jajaja. Sí. Y tengo un par más en reserva…
¡¡Muy chulas las fotos!!Que recuerdos de mi primer ordenador que por cierto me toco con los Bollycao.
Jajajaja. ¡Ostia tía, cuéntanos más detalles sobre eso! Si tuvieses por ahí alguna foto de ese chisme ya sería el acabose.