Un día en las Olimpiadas

2 comentarios

  1. qar dice:

    Precisamente ayer estuve jugando al Daley Thompson Olympic Challenge, y mis impresiones fueron tan malas como la primera vez que lo cargué en su día, siendo un chaval… y tras haberme gastado la pasta de las propinas en comprarme el original. El juego tiene excelentes gráficos, pero falla en todo lo demás. Resumiendo, para no aburrir: el juego es demasiado machacateclas incluso para pertenecer a ese género y tiene un buen número de errores y bugs (no hay pausa entre las tres pruebas del entrenamiento, se acumulan los puntos de una partida a la siguiente, las pantallas de transición no alcanzan a verse…) Su autor, Dave Thompson, estuvo bastante más inspirado en algunos de los juegos que hizo para Hi-Tec. Sin embargo el Daley Thompson Decathlon está en mi top 3 de siempre… Horas y horas jugando tanto solo como en compañía, tratando de batir el record del primer día… dar cuatro vueltas completas en vez de tres… pasar del 2’45 en altura… humillar cruelmente a mi amigo Cesitar… En cuanto al Supertest, no lo llegué a tener en su momento, y aunque visto ahora me parece bastante heterogéneo, no creo que pueda juzgarlo apropiadamente a estas alturas.
    Saludos.

  2. Leo Rojo dice:

    No te falta razón. Jugar hoy con Olympic Challenge, diluído en el tiempo el enorme acoso publicitario que Ocean realizó para lavarnos el cerebro, supone un reto de lo más duro. El juego yo no lo veo tan malo, pero como indico en el texto es frío, carece de personalidad. Y efectivamnete, se pasaron tres pueblos en la planificación del “machacatecleo” necesario para jugar, llamémoslo así. Quisieron hacer el machacateclas definitivo y a fe que lo consiguieron: la ausencia casi total de descansos entre prueba y prueba unida a la necesidad de elegir correctamente las zapatillas para cada una de ellas, impone un castigo para nuestros teclados y nuestros brazos francamente difícil de soportar, algo que afecta mortalmente a la jugabilidad.

    Nunca es tarde para probar Supertest y dedicarle unas partidas, pero ya te aviso para que prepares a conciencia tus brazos, especialmente de cara a la segunda carga.

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