El resurgir de una guerra

La de los ochenta fue una década marcada por la «guerra» sostenida entre los numerosos fabricantes que luchaban entre sí por imponerse en un negocio, el de los ordenadores domésticos, que vivía un periodo de gran expansión. A poco que las cosas se hiciesen bien y se tuviese la necesaria pizca de suerte el triunfo estaba garantizado, por lo que muchas veces podía hablarse de una guerra literal, sin comillas, sostenida con una ferocidad inaudita para imponerse a la competencia. En ocasiones incluso a puñetazo limpio, como la vez que el mismísimo Sir Clive y su antiguo subordinado y ahora rival Chris Curry se liaron a tortas en un pub después de que el último pusiese a parir los ordenadores Sinclair en una campaña publicitaria. Pero nada como el enfrentamiento sostenido entre Commodore y la propia Sinclair a través de sus respectivos portaestandartes. En Estados Unidos el Spectrum nunca fue rival para el Commodore 64, pero en Europa fueron los grandes dominadores de un mercado que acabarían prácticamente repartiéndose, superando la posterior irrupción en escena de nuevos actores como Amstrad, que con su CPC siempre estuvo a su sombra a pesar de haberse vendido muy bien. Ahora, ambos actores principales parecen dispuestos a reeditar esa guerra: Sinclair inició las hostilidades hace un año con el Vega, y justo ahora que acaba de iniciar la producción de la nueva versión Plus (o +) sobreponiéndose a las tensiones internas que hace poco convulsionaron los cimientos de la compañía y pusieron en entredicho el nuevo proyecto, un grupo de empresarios acaba de anunciar el próximo lanzamiento de un Commodore 64 «Vega».

En vista de la imagen adjunta, y dado que el proyecto acaba de ponerse en marcha a través de la típica campaña de captación de fondos por Internet, poco cabe decir por el momento de ambas máquinas. Habéis leído bien: ambas, porque son dos y no una las máquinas que The 64 Team planea lanzar a mediados del próximo año a un precio que oscila entre los 150 dólares del sistema de sobremesa y los 170 del portable, denominado SX en clara referencia al 64 portátil vendido por Commodore entre 1984 y 1986. Son precios equivalentes a los del Vega y el Vega + que permiten a cambio el acceso a unas prestaciones parecidas, juegos incluidos, aunque con el añadido de compatibilidad directa HDMI y la posibilidad de «multijoystick» para juegos multiusuario. Tras este proyecto se encuentran dos nombres muy conocidos entre los aún fanáticos del C64: Darren Melbourne y el webmaster de C64.com, Andreas Wallström, que justifican el lanzamiento simultaneo de ambos artefactos con un argumento muy cabrón, en plan pullazo: «No queremos caer en la trampa de lanzar el ordenador y doce meses más tarde la handheld. Queremos que quienes apoyen el proyecto tengan la oportunidad de elegir». Chúpate esa Clive, so avaro.

Habrá que estar atentos, pero no me digan que la cosa no promete pese a que Commodore llegue, esta vez, más tarde de lo deseable. Porque me habría encantado observar un enfrentamiento entre el Vega y el nuevo C64 rememorando los viejos tiempos, con ambos sistemas (y sus correspondientes modelos) luchando a cara de perro por el favor de los usuarios.

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