¡Postraos ante un dios del bit, perros!

Porque no podéis hacer otra cosa tratándose de Jonathan Smith, uno de los mejores programadores de videojuegos que han existido. Su muerte, acaecida el pasado verano como ya sabréis muchos, supuso un gran mazazo para los fans del Spectrum, máquina para la que desarrolló la mayoría de sus obras y en la que dejó numerosas muestras de su enorme talento; no ya para sacar partido de los (escasos) recursos del ordenador, sino para utilizarlos en beneficio propio y del jugador: sólo un puto genio como Joffa sería capaz de pillar por banda toda una máquina recreativa como Terra Cresta, meterla en 48 Kb de mierda, que hoy día no dan ni para guardar un SMS en formato Word, y sacarse de la manga una puta obra maestra que le dé cien patadas al original. Y no se puede decir que algo así lo consiguiese por casualidad: ahí están otros grandes juegos como Cobra, Hyper Sports o Green Beret para demostrarlo.

Aquel que aprecia como es menester la saga de Karate Kid, y sobre todo la sórdida cinta protagonizada por Hillary Swank, merece sin duda nuestra eterna adoración.

Por eso resulta agradable comprobar que la memoria de este hombre, al menos entre sus muchos fans, no parece que vaya a ser diluida por el tiempo. Más bien al contrario, y la prueba se encuentra en cosas como esta sencilla web que recopila enlaces relacionados con tito Joffa, incluyendo entrevistas, videos del Youtubarro y fotos de su álbum personal en Flickr. La página está lejos de ser perfecta y todo todito lo que enlaza está en inglés, pero al menos cumple con su función básica: mostrar la semblanza de alguien que, antes de cumplir los veinte, ya había hecho más que la mayoría de sus agilipollados congéneres durante sus aburridas e inútiles vidas.

Enlace Relacionado: Decathlon vs Supertest.

Si ya el gran Javier Krahe nos enseñó a cocinar un cristo, Joffa nos enseña en este video a cocinar adecuadamente una pizza congelada.

1 Response

  1. josepzin dice:

    Un dios de los 8 bits!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Leer entrada anterior
El juego que llegó del frío

1988 es uno de esos años que suelen pasar haciendo mutis por los libros de historia, aunque en su seno...

Cerrar