Pedro Gimeno, ese hombre

En la informática doméstica, el concepto de emulación existe casi desde que los primeros ordenadores y consolas aterrizaron en los hogares. En una fecha tan temprana como 1983, Coleco vendía un módulo especial que permitía a su ColecoVision ejecutar juegos de Atari 2600, la videoconsola más popular del momento. Emular en un sistema el funcionamiento de otro distinto mediante hardware añadido, aunque caro, es relativamente sencillo; en cambio, hacerlo exclusivamente por software es otro cantar. No sólo se requieren profundos conocimientos sobre la máquina simulada y la que hará de “huésped”, sino que esta última ha de disponer de una potencia notablemente superior. Incluso cuando hablamos del Spectrum, un aparato en esencia bastante tosco, quien esté dispuesto a realizar un programa capaz de simular su funcionamiento en otra plataforma habrá de enfrentarse a múltiples dificultades, aunque hoy ya no sea para tanto: a partir de los últimos años 90, la nostalgia, la rapidísima evolución de los PCs y la aparición de consolas de nuevo cuño como la PlayStation o la Dreamcast, unida a la expansión de Internet y el fácil acceso que proporcionaba a ingentes cantidades de documentación hasta entonces casi imposible de encontrar, hizo que los emuladores se pusieran de moda y comenzase una veloz carrera hacia el perfeccionamiento de estos programas.

El emulador Spectaculator en su versión para iPad.

Por eso, la labor de Pedro Gimeno es enormemente meritoria. Su emulador, lanzado casi de tapadillo con una revista durante los últimos compases de 1992, con el Spectrum aún vivo comercialmente, llegaba en un momento en que muchos todavía consideraban imposible simular decentemente el comportamiento de un ordenador en otro distinto, al menos sólo mediante un pequeño programa ejecutable. El PC se preparaba para asaltar los hogares del mundo entero pero su potencia, al igual que la de los ya casi abandonados Amiga o Atari ST, era todavía bastante limitada. De las videoconsolas, sistemas cerrados y por lo general bastante difíciles de programar (e igualmente limitados por entonces) mejor no hablamos. Internet por supuesto no existía. En tales circunstancias, Gimeno hizo gala de una habilidad más que sobresaliente pese a que el resultado de sus esfuerzos aún estaba muy lejos de ser perfecto: necesitaba de un PC relativamente moderno, potente y caro para la época, sólo emulaba el Spectrum de 48 Kb, careciendo de muchas opciones que hoy se consideran indispensables hasta en los emuladores más simples, era lento y su velocidad de ejecución variaba dependiendo del PC donde estuviese corriendo…  Pero significaba una de las primeras oportunidades reales de disfrutar de un ordenador clásico sin necesidad de tenerlo en casa, cuando no directamente la primera. Todo mediante un sencillo programa que cabía en cualquier disquete. A partir de 1994 / 95, con el PC establecido en cada vez más hogares, era fácil conseguir una copia y un buen surtido de juegos para probarlo. Cuando compré mi primer CD-ROM en 1996, una de las primeras cosas que hice fue copiar un disco que incluía el emulador y cientos de juegos listos para ejecutar directamente desde el CD.

La pantalla de inicio del emulador de Gimeno es hoy legendaria entre los aficionados a esta clase de programas.

El Spectrum de Pedro Gimeno se convertiría, junto a los posteriores y más sofisticados Z80 y X128 en el caballo de batalla que, durante los 90, permitió a los otrora chalados por el micro de Sir Clive recordar que en su cerebro aún había hueco para él, aunque no fuesen conscientes de ello. Yo mismo me había olvidado del Spectrum por completo cuando tuve mi primer PC, un 486 adquirido hacia finales de 1994. Para mí hacía años que era cosa del pasado y creía que jamás volvería a ver uno funcionando ni volvería a jugar con él en casa. Evidentemente, me equivocaba.

Entrevista al mismísmo Pedro en Magazine ZX.

7 responses

  1. Sorceneger dice:

    Y que no se te olvide cómo había que pasar las antiguas cintas al pc. Con el emulador venía un esquema para hacer un cable muy sencillo para conectar el puerto de serie (o tal vez el paralelo, no recuerdo) a un cassette. Ni descargar de WOS ni leche, a seguir sudando con el acimut cuando ya lo creíamos superado…

  2. Leo Rojo dice:

    Cierto. A mí ese cable me lo hizo un colega que estudiaba Electrónica en la FP y lo usábamos para pasar al PC las cintas de los pocos amigos que aún tenían el Spectrum por entonces. De todas formas enseguida pudimos usar ordenadores con acceso a Internet a través de la Universidad (hablamos de 1996 / 97) y bajar cosas del WOS o de Planet Sinclair.

  3. Viru dice:

    Que maravilla y cuantos momentazos me dio su emulador. Yo los bajaba de BBS, tardaban un rato, pero que felicidad volver a jugar con todos esos clásicos y cargarlos en un momenot!

  4. Leo Rojo dice:

    Pues sí,yo también flipé lo suyo porque, como ya comento en el artículo, jamás pensé que volvería a usar un Spectrum y mucho menos a través de un tipo de programas cuya existencia no conocía. Porque no supe lo que era un emulador (ni de Spectrum ni de nada) hasta que probé este invento. Con las BBS mi experiencia fue mínima, aunque pude trastear un poco merced a que la misma persona que me había fabricado el cable para pasar cintas del Spectrum al PC se construyó un módem casero que funcionaba a 9600 baudios. Aquello era un fistro, pero con él pudimos bajar un puñado de juegos.

  5. Carlos dice:

    buenas noches.
    este emulador lo consegui en una revista que se llamaba, creo, “hot shareware” y venia con un cd, (estoy en duda, no sé si era esa revista exactamente) comprada en mi ciudad natal, montevideo. por aquellos años ya vivia en brasil, trabajaba en un periodico de una ciudad del interior de rio grande do sul, en una epoca que lo unico que habia por aqui eran los 286, 386 con pantalla de fosforo verde o naranja y los lejanos e imposibles mac, para pocos. epocas de medioevo tecnologico, estas maquinas eran feas y pobres en recursos, los pc, si comparadas a otras que habia visto años antes, como la commodore amiga 500 que tenia un amigo. bueno, luego de algun tiempo de juntar un dinerillo, compré mi primer pc, un 486, una potencia para la epoca, y probé este emulador, que era shareware creo, se cortaba la emulación cada tantos minutos. en la epoca la internet estaba de pañales en estos costados del mundo y por eso le mandé una carta al programador y me envio gentilmente una copia actualizada en disquete. era una cosa increible para mi, resucitar la zx (o la tk90x, el clon brasilero que teniamos en casa), cargar los juegos al toque. bueno, luego vino la internet y paulativamente la lista de emuladores de zx fueron aumentando. pero gracias a este emulador, recordé y valorizé nuevamente aquellas epocas de madrugadas jugando a tantos buenos juegos de spectrum, a raiz de esto comenzé creo, a juntar maquinas de 8 bits. mi pequeño mini museu. bueno, eso nomás. saludos!

  6. Josepzin dice:

    Yo no estoy seguro si fui usuario de este emulador, seguramente si, porque recuerdo haber usado uno a partir de 1992-93 hasta 1996, que tenía intención de hacer un remake del Phantomas2 para PC VGA #13.
    Jugaba en el emulador, hacía capturas de pantalla e iba ripeando los gráficos.

  7. Leo Rojo dice:

    Pues caben muchas posibilidades de que así sea. Yo estuve utilizándolo incluso hasta más tarde de esa fecha, hasta que se popularizaron los emuladores para Windows.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Leer entrada anterior
Sácame los colores

Cuando el Spectrum vio la luz a mediados de 1982, una de sus principales bazas comerciales fue la de ser...

Cerrar