Los abanderados

Más o menos por estas fechas Army Moves y Game Over cumplen veinticinco años. Para cualquier lector potencial de esta web, varón castellanoparlante en torno a los 40 y antiguo o actual usuario de un Spectrum, hablar de estos dos juegos no tiene demasiado sentido porque ya se ha dicho todo y más acerca de ellos en infinitos medios de comunicación. Aun así no puede ponerse en duda que nos encontramos ante los abanderados indiscutibles del software español para sistemas de 8 bits; dos juegos que marcaron un antes y un después para un sector y una compañía (Dinamic) que en 1987 vivieron su mejor año. Su impacto, merced sobre todo a una campaña publicitaria muy bien orquestada, les llevó a ser distribuidos a lo grande en Inglaterra, principal mercado del software europeo, convirtiéndose en los títulos más populares fuera de nuestro país junto a los posteriores Risky Woods y Commandos.

Una de las famosas cubiertas censuradas de la versión inglesa de Game Over. «Después de cuarenta años de nacional-catolicismo, los españoles estos están asilvestraos. ¡Sólo piensan en lo único, recoñe!»

Hoy puede discutirse, y mucho, sobre si aquellos dos juegos fueron realmente tan buenos como se nos dijo en su día (particularmente creo que no) y sobre si han envejecido bien (va a ser como que tampoco, especialmente en el caso de Army Moves, que ya era injugable cuando salió). Con Army Moves y Game Over se hizo definitiva la asociación entre videojuego español y calidad gráfica, que en adelante sería una especie de “marca de la casa” inherente a cualquier videojuego patrio que se preciase de serlo. Nuestras empresas entendieron que lo importante para vender un programa era que entrase por los ojos del potencial comprador, anteponiendo muchas veces unos gráficos bonitos y trabajados a otros aspectos técnicos e incluso a la jugabilidad. Una visión cortoplacista típicamente española, que ha convertido a la mayor parte de nuestra cacareada “edad de oro” en simple hojalata.

La calidad gráfica de Game Over para Amstrad CPC, especialmente en su primera carga, era espectacular.

Y anunque en el Spectrum no fuese lo mismo, tampoco se puede decir que desmereciese mucho.

El autor del eslogan Impossible is nothing nunca probó esto.

Al igual que ocurre con Game Over, las diferencias entre las versiones de Amstrad y Spectrum son notables, pero no odiosas.

Pues eso, que feliz cumpleaños. Ahora a por los veinticinco siguientes.

3 thoughts on “Los abanderados

  1. Tan bonitos y tan injugables… Hoy día, 2012, la gente sigue sin tener el valor de criticar abiertamente los juegos de Dinamic. ¡Ánimo!

  2. Criticar los juegos de la «edad dorada» es algo así como atreverse a criticar a la Monarquía siendo periodista. O como estar ante el emperador desnudo y gritarlo a los cuatro vientos mientras todo el mundo te dice que va por ahí con sus mejores galas. El caso es que tengo la impresión de que una vez superada esa gratuita fiebre por los 80 de principios de siglo, la gente va abriendo los ojos a la realidad poco a poco.

  3. En el caso de estos dos juegos, Game Over y Army Moves, tienen muchas cosas meritorias y por supuesto algunas criticables.

    Entre las destacables:
    – Unas tremendas portadas que movían la tierra!!!
    – Unos gráficos siempre más que correctos y a veces muy buenos
    – Varios niveles totalmente distintos y variados
    – Era posible terminarlos, aunque…

    Llegamos a lo criticable:
    – Tenían una jugabilidad muy chunga, como que dependía muchas veces de la suerte y no de la habilidad, para terminar estos juegos era cuestión de habilidad y de suerte!!

    De todos modos no deja de ser buenos juegos, los hubo mejores y los hubo peores!

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