Las seis horas de Willy

Y no, no estamos ante el resurgir de esas pruebas ciclistas de seis horas que tan populares fueron en otra época, sino ante algo muy distinto: seis horas es lo que ha tardado un fan del Spectrum en imprimir un modelo del célebre protagonista de Manic Miner con su impresora 3D.

Hace algunos años, nos hicimos eco del auge de las impresoras 3D, cuya popularidad no cesaba de aumentar hasta el punto de que grandes cadenas de almacenes como Media Markt empezaban a vender modelos por sumas en torno a los 500 euros, una minucia en aparatos que poco tiempo antes alcanzaban precios astronómicos incluso en las versiones más básicas. El tiempo ha pasado y ese auge parece haberse diluido bastante, no sé si por la presión de las autoridades (espoleada por los medios de incomunicación, que no cesan de advertir que las impresoras 3D nos arrastrarán a la anarquía si nadie lo remedia), o porque se ha demostrado que, al menos de momento, estos aparatos apenas tienen aplicación práctica en entornos domésticos más allá de imprimir figuritas en resina. Al menos, quienes los utilizan para este último fin suelen obtener resultados bastante apañados. En especial cuando apelan a su nostalgia por el Spectrum y los personajes que contribuyeron a darle fama.

4 thoughts on “Las seis horas de Willy

  1. Si, en europa estan un poco caras estas impresoras. Imaginate en Brasil, con su bestial carga de impuestos inutiles. Un amigo que vive en Palma (de Mallorca), me comentaba hace unos años, que estas maquinas serian el futuro.
    Divagando pienso, que para la industria no es el momento para dejar impulsionar estas tecnologias avanzadas. Cuantas industrias habria, cerrando las puertas, cuantas profesiones caducando, cuantos capitalistas colgandose por las… Pasa un poco como con el auto a energia eléctrica. O como con la muerte anunciada del papel para los medios electronicos… Gozamos de una sobrevida artificial de estas viejas tecnologias, produzida por la frenada a esta nueva «revolución industrial». Mi mente de 8 bits apenas puede manejar coherentemente todas estas infinitas variables. Todavia estoy trancado en la pantalla tres del «Manic Miner». Saludos.

  2. Tu razonamiento es bueno, aunque no sabría decir hasta qué punto se está frenando la introducción de las impresoras 3D por motivos puramente industriales. Las impresoras 3D son el futuro sí o sí, aunque convivirán con las tradicionales durante mucho tiempo.

  3. Hola que tal?! Queria ver como seria ese futuro donde las impresoras contruirian de la nada objetos complejos y maquinas autoreplicantes. Como en esos cuentos de nanomaquinas… vehiculos? imprime uno totalmente funcional. organos humanos para repuesto? imprime uno. comestibles? imprime una manzana… o una rubia de labios carnosos y voluptuosos atributos…

  4. Pues el futuro ya está aquí, aunque me temo que aún falta tiempo hasta que podamos ver algo como «Weird Science» en el mundo real…

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