Jugando con Marvin

Llevaba tiempo sin escribir nada nuevo para la web. Más todavía en relación a los emuladores, una faceta de la Spectrummania que parece haberse frenado bastante últimamente. No es por la impresión de que esto ya no dé más de sí, sino porque parece que hemos llegado a un punto en el que la evolución ha tocado, prácticamente, techo. Excluyendo aparatos como el Vega o el Recreated, que yo no consideraría exactamente como emuladores, en lo relativo a la emulación del Spectrum sobre otras máquinas nos queda ya poco por ver. La oferta de programas es muy extensa y además raya a gran nivel en su inmensa mayoría por lo que, salvo pequeñas actualizaciones y corrección de bugs, resulta difícil que pueda ofrecer auténticas novedades. Y luego está lo que podríamos denominar “concentración de sistemas”: hace diez o quince años, el mercado de la informática y los videojuegos se repartía entre una gama diversa de ordenadores y consolas para los que había que crear emuladores ex profeso. ¡Si hasta había ordenadores que aún funcionaban bajo MS DOS! Hoy la inmensa mayoría de PCs domésticos corren con versiones actuales de Windows y / o Linux, aunque comparativamente estos últimos sean fracción. En cuanto a las consolas de sobremesa, el pastel se lo reparten Sony y Microsoft, dos empresas que fabrican sistemas cerrados para los que resulta muy difícil (por no decir casi imposible) desarrollar emuladores no profesionales. Pero donde más se ha notado el cambio de tendencia es en el terreno de las consolas portátiles, donde antaño el negocio estaba mucho más repartido entre diversas marcas y modelos (cada uno con su propio sistema operativo), y ahora se concentra abrumadoramente en torno a los móviles con Android. Poca gente queda ya dispuesta a llevar encima una Nintendo 3DS a la vez que el móvil, cuando sólo con este último puede hacer lo mismo que con la consola y más aún. La propia Nintendo, gran dominadora del sector durante lustros, se ha visto obligada a renovarse para no morir y está desarrollando juegos para el sistema operativo de Google.

“Nosotros no la cagaremos como los payasos de Sega”.

En tal estado de cosas, es lógico pensar que hasta el mayor fanático del Spectrum no necesitará más que un emulador para Windows y otro para Android y tendrá sus necesidades sobradamente cubiertas. Y eso por no hablar de alternativas on line como Qaop que ofrecen resultados muy decentes sin necesidad de complicarse la existencia instalando un programa en el equipo o terminal. Pese a todo, sorprende la escasa oferta de emuladores de Spectrum para Android comparativamente a Windows. Ello se explica por la mayor juventud del sistema del robotijo y porque los programas existentes muestran ya un elevado nivel de calidad, lo que dificulta la tarea a quien desea partirse los cuernos programando con la idea de ofrecer algo realmente novedoso. Todo se reduce a introducir mejoras en los productos ya existentes.

Y entre ellos destaca con luz propia Marvin por ser, que yo recuerde ahora, el mejor emulador de Spectrum para Android completamente gratuito. Aún le queda margen de mejora porque no es perfecto ni mucho menos, pero no por ello deja de resultar muy adecuado para echar un rato camino del trabajo o mientras esperamos a alguien en el bar, reuniendo además algunas características francamente interesantes entre las que destaca la posibilidad de descargarse programas directamente desde Internet. Tocando con el dedo la pantalla de nuestro Speccy virtual se accede al menú de opciones, y desde ahí puede uno conectarse a la base de datos de World of Spectrum para buscar un programa, acceder a su ficha y bajárselo. El programa descargado queda guardado en la memoria de nuestro dispositivo por si queremos volver con él otro día, pero de entrada no hace falta tener nada grabado para disfrutar Marvin desde el principio, y dado lo que ocupa cualquier programa de Spectrum, incluso con una conexión básica la descarga es instantánea y apenas consume datos. Pero lo que más me gusta es que los juegos se pueden trucar con mucha facilidad, ya que junto a cada uno se descarga una lista específica de pokes (y por tanto queda disponible sin conexión), pudiendo introducirlos simplemente tocándolos con el dedo. No es necesario buscar, memorizar ni llevar nada apuntado para conseguir vidas infinitas u otras ventajas en nuestros juegos favoritos. Todo está disponible desde la propia aplicación, cuyo manejo en cualquier caso es sencillísimo: no es necesario hacer nada para disfrutar del Spectrum en nuestro móvil o tableta desde el mismo instante en que se lanza el emulador por primera vez. En general, Marvin se encuentra a la altura de otros emuladores semejantes que he probado hasta ahora (tampoco muchos a decir verdad), ofreciendo una intuitividad de uso inimaginable en tiempos de los primeros emuladores de Spectrum para DOS.

Obviamente Marvin tiene defectos, como todo. A veces la emulación del sonido no llega a ceñirse del todo a la realidad, algo por otra parte habitual en esta clase de programas, y nos encontraremos con juegos que no cargan o no llegan a funcionar bien, caso del Green Beret o muchos “multifase” como Out Run. Sin embargo, el peor defecto de Marvin no se debe a él, sino a los aparatos sobre los que ha de funcionar. Hace un montón de años razoné en esta misma web que los móviles no servían para jugar. La evolución de los acontecimientos permite hoy rebatir ese razonamiento… solo en parte. Es verdad que hoy todo el mundo puede jugar cómodamente con su móvil o tablet. Y de hecho lo hace, pero con juegos diseñados adrede para estos chismes, que para empezar incorporan una pantalla táctil. El Spectrum es una maquina con teclado físico y los juegos que tiene se programaron con la idea de que para manejarlos había que pulsar teclas. Llámenme rancio, viejo o lo que quieran, pero no me hago a la idea de controlar un juego, ni siquiera uno sencillo como Space Raiders o Jumping Jack tocando en una zona sensible de la pantalla de mi móvil que simula un joystick con botones y todo. Acostumbrado como estoy a pulsar teclas y botones, los dedos se me acaban deslizando a todas partes porque no noto bajo ellos los límites de cada botón. Tengo que estar pendiente porque a veces no tengo idea de lo que estoy “pulsando” y a veces mi personaje hace lo contrario de lo que le pido o directamente no hace nada. Los más avispados ya estarán pensando en un pad para dispositivos móviles de esos que se conectan por bluetooth. No parece mal remedio, y de hecho pintan tan bien que hasta incorporan un enganche para sujetar con firmeza el terminal y convertir el conjunto en una especie de consola portátil al viejo estilo; pero seguramente acabaremos pensando que llevamos encima más engorros de las necesarios, sobre todo teniendo en cuenta que hasta los móviles más güaltrapas que hoy se pueden comprar vienen con una pantalla no menor de cuatro pulgadas.

“¿Grande dices? ¡A mí me cabe en la entrepierna sin desmontar!”

Pero no por ello jugar con Marvin en el móvil deja de molar, aunque yo lo use más que nada para “tantear” juegos sobre los que quiero escribir o echar el rato con arcades que sean muy fáciles de manejar desde la pantalla táctil. El hecho de que funcione con Android supone un aliciente añadido por la enorme cantidad y variedad de aparatos que lo montan. Si tienes un buen stickTV conectado a un televisor grande y un teclado, la experiencia de jugar con un Spectrum emulado desde Marvin se convierte en un espectáculo. Pese a sus defectos, Marvin es una alternativa ideal a los clásicos emuladores de Spectrum para Windows (los más comunes y numerosos), y con él no llegaremos a echar de menos otras opciones de emulación para el mismo Android, casi todas ellas de pago. Con independencia de su evolución futura (y tiene recorrido, insisto), Marvin hace una contribución inestimable para mantener viva la memoria del Spectrum en el mundo actual, y hasta para ganar nuevos adeptos a su causa.

8 thoughts on “Jugando con Marvin

  1. El primer PC que tuve fue un 486 DX2 66 Mhz y unos de los primeros CD piratillas que compre a un compi de universidad fue un emulador de spectrum con tropecientos mil juegos.
    No puedo ni expresar la emoción que sentí al jugar al spectrum en un PC, no me lo podía creer¡¡¡.

    Ya con un movil android , Marvin fue el primer emulador de ZX que instalé, tal y como dices no es infalible pero es bueno. Para los juegos multicarga suelo utilizar el Unreal Specy que es capaz de para la cinta, aunque luego hay que entrar en el menú para darle al “play” (ni se te ocurra poner el Final Fight)
    En cuanto a los controles táctiles, al final te acostumbras aunque nunca será igual que un QAOP de teclado.
    Excelente artículo , los comentarios a pie de foto como siempre, me parto.
    Un saludo

  2. Me da que muchos empezamos en el mundo del PC con un DX2 de 66. Algo lógico, por otra parte: la mejor relación precio -prestaciones del momento. Y con el precio bajando de semana en semana.

    Con lo del CD yo también hice lo mismo. Lo cuento por aquí en un artículo de hace ocho o diez años.

    Gracias por las loas.

  3. Worldofspectrum.org esta caído, no resuelve dns, ha muerto la página? No puedo creerlo

  4. Ahora mismo está funcionando.

    Si nos atenemos a lo dicho por quienes mantienen actualmente World of Spectrum y están diseñando la nueva web, que se caiga de vez en cuando es más o menos previsible.

  5. Pienso mas o menos igual. Pantallas táctiles no son para emuladores de zx y viceversa. Para mi el “summum” fué ver el zx emulado en una pantallita de dingoo. si bien que a mi edad (cof, cof) la vista ya no me ayuda y jugar un zynaps en la dingoo se me hace casi una tarea titánica. Claro que prefiero esto a jugar un Spiky Harold en mi celular (móvil) y gastar estupidamente sus, creo que nueve vidas, en razón de ese control frio, imperfecto, patinoso e insufrible que es el vidrio táctil. Y esto lo digo con razones sobradas pues tengo una dingoo y una jxd 7800 (compras que uno hace cuando se le suben las calenturas al cerebelo). Prefiero una emulación en un PC cualquiera.
    Ah! y mi primer ordenador fué una TK90X, un clone brasilero, como hoy todos saben, de la ZX. Maquina que aun me acompañan desde la repisa de los 8 bits.

  6. Pero que bien que escribo todavia! Nada mal para un sudamericano que vive en un pais en el cual necesariamente tiene que escribir absolutamente todos los dias en portuguÊs y hablar esa variante del gallego… como dicen ahora por whatsapp: KKKKKK ou RSRSRSRS

    P.D.: disculpame la mala leche…

  7. Juas!! Como sigas relacionando el portugués con el gallego, en Galicia te capan.

  8. doy fé que algun Patiño en Pontevedra saldrá en mi defensa y sino llamaré al Capitán Gaita (emulo del Capitán Sevilla) Plop!
    Gracias por tu blog que leo en mis horas de ocio! sigue adelante.

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