Jugando al retrofotógrafo

Y no, no se trata de imitar a Pepín Bello, algo que por otra parte sería imposible.

Para empezar, habría que resucitar a todos estos.

Hace años eran una frikada del quince y ahora… Bueno, la verdad es que siguen siéndolo pero menos. La proliferación de aplicaciones que permiten convertir una fotografía a formatos de imagen propios de ordenadores y videoconsolas clásicas ha hecho de ellas cosa habitual. Las hay para todos los gustos, pero 8bitYourself me ha gustado especialmente. Para empezar porque no requiere instalación: funciona directamente en la web. Sólo hay que escoger la foto que queramos “retroconvertir”, pulsar un botón y esperar. Y es multisistema: podemos darle a la foto el aspecto que tendría en máquinas como el CPC, el Commodore 64 o la Game Boy. Y por supuesto, también el Spectrum, totalizando diez sistemas distintos (hasta el Teletexto) con resultados aceptables.

Así “vería” un Spectrum los cerezos… Más o menos. 

Quien quiera saber más sobre el tinglado y sobre cómo funciona puede acudir por ejemplo a este enlace. Como siempre en estos casos, el resultado puede quedar muy chulo, pero dependerá bastante de la foto escogida y de tener un poco de “suerte” a la hora de que la aplicación interprete la foto. Muchos dirán que la utilidad de algo así no excede lo meramente anecdótico y puede que tengan razón, pero no deja resultar curioso. Y hasta divertido, si me permiten.  

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.