Euskal Bideojokoen: helburua modu

Hará cosa de un año nos hicimos eco de una serie de reportajes publicados en Internet por el colectivo Tabakalera. En ellos, el periodista Julen Zaballa desgranaba la historia del videojuego en el País Vasco desde sus orígenes en los años ochenta hasta prácticamente la actualidad. Luego de la publicación de los tres primeros la cosa parecía haberse parado un poco, y de hecho la sección donde se alojaban dentro de Tabakalera llegó a estar fuera de servicio durante una temporada, lo que me hizo temer lo peor. Afortunadamente el propio Julen Zaballa me remitió un mensaje hace algunos días por el que avisaba no sólo que los reportajes publicados hasta ahora volvían a estar disponibles, sino de que el proyecto retomaba el brío y el resto del material estará disponible paulatinamente durante el primer semestre de 2016. Muy buenas noticias, en resumen. Zaballa y su ambicioso trabajo se encaminan, por fin, hacia la línea de meta.

«He vuelto, hijos de puta».

De hecho, ya están disponibles los reportajes 4 y 5 de la serie, que tratan sobre videojuegos de pelota vasca el primero y videojuegos publicados en euskera el segundo, un esfuerzo que, dado el carácter minoritario del idioma, ha tenido que ser apoyado desde las instituciones locales pero ha dado a cambio resultados muy singulares, con programas sobre regatas de traineras o pruebas de montañismo (este último apadrinado por figuras de la talla de Juan Oiarzábal y Edurne Pasabán). Es una lástima que los juegos de olimpiadas no estén de moda como en los ochenta, porque si alguien se currase hoy un buen juego para Spectrum basado en los herri kirolak de seguro molaría un millón.

Imagínense esto pero con Iñaki Perurena levantando pedrolos.

Al igual que comentábamos en nuestra primera mención a este proyecto en 2015, para los aficionados al Spectrum el mayor interés sobre los nuevos reportajes se centra en el primero de ellos, el 4, por dedicarle un buen número de páginas al que seguramente es el videojuego de pelota vasca más famoso. La historia de Jai Alai, que es como se denomina en euskera a la modalidad de cesta punta, refleja a la perfección el modus operandi habitual en las empresas que configuraron la mal llamada «edad de oro» del software español, el cual ya ha sido retratado en ocasiones anteriores y es, al mismo tiempo, extrapolable a la mejor tradición empresarial española; la misma que no cesa de brindar grandes titulares para el orgulloso enaltecimiento de la Marca España y hace que denominar «empresas» a lo que no eran otra cosa que chiringuitos sea una osadía además de un insulto a la inteligencia.

El mundo empresarial español resumido en una imagen.

Los hermanos madrileños Adolfo y Daniel Gutiérrez soportaron una enorme presión, provocada no sólo por las dificultades inherentes al complicado desarrollo del juego que pretendían hacer y la necesidad de compaginarlo con sus propios estudios, sino también por la precariedad de medios con el que tuvieron que hacerle frente y las exigencias de calendario impuestas por la distribuidora, que a punto estuvo de no pagarles por incumplir los plazos.

Al final hasta tuvieron que aguantar una retahíla de broncas porque el juego, programado inicialmente para el Commodore 64 utilizando un hardware especial adquirido por los hermanos con su propio dinero, no se podía desensamblar para convertirlo a otros formatos como el Spectrum. Algo muy propio también de España y sus empresas: «Queremos esto. ¿Soltar pasta para formación o adquisición de medios? Apañároslas como podáis y ya hablaremos, que de gestionar las ganancias nos encargamos nosotros». Al menos los dos chavales, aún menores de edad, acabaron llevándose a casa medio millón de pesetas. El equivalente de 1991 a lo que serían unos 7 – 8.000 euros de hoy, lo que para entonces, con las máquinas de ocho bits en franco retroceso y muchas firmas históricas de la «edad de oro» pasando verdaderos apuros a causa de ello, no debe verse con malos ojos. A fin de cuentas, ganaron dinero con un juego que llegaba demasiado tarde para compensar una irremediable caída en picado.

Ruego comparen esto con su versión para Spectrum. Y échense a llorar.

2 thoughts on “Euskal Bideojokoen: helburua modu

  1. Relatos estos de la presunta historia videojuego en el País Vasco tan ridículos como la manipuladora y esquizofrénica maquinaria nacionalista vasca, pues los videojuegos en Vizcaya, Melilla, Guipuzcoa, Murcia o donde sea, están globalmente incluídos como un todo dentro de la década de Oro del Software español . La cortedad miras y ser rehenes de las propias mentiras y odios del paranoico nacionalismo vasco es la muestra evidente de que en este cuento de la lechera del videojuego vasco, no son ni capaces de mencionar la palabra España ni español: territorios

    La verdad es que una autentica apología del disparate, cualquiera que lea este potaje manipulador con barniz de videojuegos, se tronchará de risa de las sandeces que se cuentan.

  2. Me parece que a usted se le va la pinza confundiendo el derecho a revindicar la identidad regional con la propaganda nacionalista. Y cálmese, que se le nota un poco nervioso, caray.

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