“Doctor Aventuras”

El pasado 27 de septiembre de 2013 asistí en el Matadero de Madrid a la charla que Andrés Samudio ofrecía sobre su periplo como autor de aventuras conversacionales y máximo responsable de Aventuras AD, la firma por antonomasia del género en España. Hacía bastante tiempo que no acudía a ningún evento relacionado con la informática clásica más allá de RetroMadrid y tenía ganas de hacer algo distinto, así que allá me fui pese a que el tiempo amenazaba con una lluvia y un viento que animaban a quedarse en casa, lo que afortunadamente no llegó a materializarse.

Nunca he ocultado que las aventuras conversacionales me parecían un soberano peñazo, aunque curiosamente no desaprovechaba la ocasión de jugar cuantas caían en mis manos porque, reconozcámoslo, algo bueno se hizo. Incluso en castellano, cosa que sorprende tratándose de un género que llevaba a los limitados ordenadores de la época (y, por tanto, con muchas limitaciones) el gusto de los anglosajones por el rol y libros de fantasía como los de Tolkien, desconocidos en España por aquel entonces pero que a Andrés Samudio no le eran ajenos en virtud de sus viajes por tierras americanas. Porque hablamos de un hombre cuya biografía resulta, al menos para mí, tanto o más interesante que su trayectoria en los videojuegos. Una auténtica aventura, o casi: de origen colombiano, hijo de cónsul, Samudio se licenció en Medicina especializándose en Pediatría y Neumología, dos de las ramas más difíciles (si mal no recuerdo ahora, Pediatría tiene la nota de acceso más alta en la Universidad). Cursó varios masters en Estados Unidos y ejerció su profesión durante años en Venezuela. Es además antropólogo, espeleólogo, escritor y guionista. En resumidas cuentas, una de esas mentes privilegiadas para las que el día dura treinta horas en lugar de veinticuatro y sacan provecho de cada minuto.

En cuanto a la charla en sí, no me pareció que Samudio dijese nada que no haya dicho ya en reportajes, podcasts, entrevistas y demás, lo cual no implica que fuese aburrida. Resultó interesante ver en persona a uno de los considerados como grandes mitos de la edad dorada del software español, pese a que es posible que su popularidad sea ahora mayor que cuando publicaba juegos o escribía en revistas como Microhobby. No obstante, mi asistencia a la charla sirvió para reafirmarme en la opinión de que este mundillo se parece cada día más al de los chiflados por los juguetes de hojalata y cosas así, sobre todo cuando el evento no tiene nada que ver con videoconsolas japonesas. Si no, observen la siguiente foto:

En resumen, cuatro viejunos, sus parientas (no todas, desde luego), alguno de sus críos poniendo cara de circunstancias al verse obligado a escuchar tonterías que no le importan un carajo y algún despistao que pasaba por allí sin saber muy bien dónde se metía (la mujer de la izquierda, que debía estar dando una vuelta y no tardó en marcharse en cuanto se enteró de qué iba la vaina). Y ya. Claro que para alguien con una sociabilidad detestable como la mía no deja de ser una ventaja, más cuando se constató nuevamente que, sin el debido acondicionamiento, el Matadero tiene poca o ninguna utilidad más allá de la exposición de arte moenno para que gafapastas y culturetas se masturben en los baños del recinto: la mala acústica y la peor iluminación deslucieron un sarao en el que, por encima de todo, destacó el material único traído por el propio Samudio, que se iba pasando de mano en mano entre los asistentes y que servidor, como no podía ser de otra forma, no dudó en fotografiar:

“Briefing” glosando las características que ha de tener una buena aventura.

Copia máster de La diosa de Cózumel fechada en 1987.

Consejos para que las revistas escriban críticas de los juegos sin desvelar partes vitales del argumento. “Y para que los pongáis por las nubes aunque séan una mierda. Lo siento, el jamón de pata negra no cabía entre las hojas”.

2 responses

  1. Sebastián Tito dice:

    Muchas gracias por esos documentos para el recuerdo que has puesto. Que pena no poder ver con asiduidad estas charlas. Pero bueno, ya estuve en RetroMadrid viendo al gran Samudio en directo.

  2. Leo Rojo dice:

    Estuvo bien, pero si ya te encontraste con Samudio en RetroMadrid no creo que te perdieras nada más allá del material que trajo, que eso sí merecía mucho la pena.

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¡Esto funciona!

Joder, ya lo creo que funciona. Sobre todo teniendo en cuenta que este y otros bocetos dieron como resultado… httpv://www.youtube.com/watch?v=-6lvAXSGBpI...

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