De afortunado a desgraciado

Por lo menos esto es parte de lo que uno puede pensar tras leer la entrevista que El mundo del Spectrum realizó a Ricardo Cancho, grafista y programador de Topo Soft a finales de los 80. Cancho se hizo un nombre (y un hombre, pues entró en la casa con tan solo dieciocho años) currando en títulos como Wells & Fargo o Titanic, juegos que sin ser una maravilla a mi modo de ver, mantuvieron con dignidad el buen nombre del que gozaba por entonces el software español.

Ricardo (derecha) fotografiado en RetroMadrid 2010 junto a quien fuera uno de sus compañeros en Topo, Alfonso Borro (centro) y Tony Brazil, colaborador de EMS.

De la entrevista, y como si fuese una maruja talifán de Sálvame, lo que más me ha impresionado es la parte en la que Ricardo desgrana con pelos y señales la difícil relación que mantenía con Gabriel Nieto, antiguo preboste de la editorial Hobby Press que fue colocado al frente de Topo Soft por “libre designación” de los jefones de Erbe (empresa matriz del invento que nos ocupa) sustituyendo a Javier Cano, un programador muy prestigioso pero con escasa experiencia en la gestión de empresas. Y ocurrió lo que suele ocurrir siempre que un “experimentado gestor de empresas” se pone al frente de un chiringo, más si el citado “gestor” es español: que el chiringo se va a tomar por el culo más temprano que tarde. Según el truculento relato de Cancho, y al más puro estilo tipycal spanish boss, Gabriel Nieto suplía su evidente incompetencia y desconocimiento del puesto que le había tocado en suerte supurando prepotencia, peloteo a sus superiores y mala milk hacia sus subordinados a partes iguales, lo que hizo que un paraíso laboral se transformase rápidamente en una empresa con todas las de la ley. Y española para más inri, que ya sabemos lo que eso implica como norma general: el que llega lejos, asciende y acaba gozando del despacho y la secretaria macizorra es aquel que mejor aprovecha su habilidad para moverse en las procelosas aguas de las “relaciones sociales”; los tíos válidos, con buenas ideas y dispuestos arrimar el hombro para hacer de la empresa un ente competitivo, los que en definitiva se atreven a replicar a quienes mandan, terminan habitualmente en la puta calle. Y por lo visto, en Topo Soft estos últimos eran la inmensa mayoría.

La plantilla de Topo al completo, en la época en que Cancho (segundo por la izquierda, de pie) formaba parte de la misma.

No es la primera vez que alguien entrevista a un miembro famoso de la llamada “edad de oro del software español”, ni tampoco es la primera vez que leo comentarios… ejem, despreciativos hacia la figura de Nieto, según parece claro ejemplo a seguir para cualesquier meritorio apañó que se precie; pero que yo recuerde nunca hasta ahora había leído una entrevista así, tan extensa y con tanta “miga”. Al menos no en fechas recientes. Y no sólo en lo referido a los aspectos más turbulentos de una relación  que demuestra que no todo fueron miel sobre hojuelas en la tan cacareada gloria de la industria española de los videojuegos, tenida por muchos como una especie de Paraíso terrenal donde todo era chachi y molaba mil. Ricardo Cancho, en su extensísima entrevista (dividida en dos partes), desvela muchas de las claves para entender cómo funcionaba, desde dentro, un mundo de artesanos y pioneros hoy convertido en la primera industria de entretenimiento del planeta. Como también se podría haber titulado este editorial, “Cancho lo cuenta todo”. Pero todo, oigan.

One thought on “De afortunado a desgraciado

  1. Buenas.
    Ricardo, no nos dejas demasiado bien a mi hermano ni a mí.
    En cuanto a la pantalla de carga del Silent Shadow, lo que comentas del “extraño retraso” y que Javier se hizo cargo de ella no es del todo cierto.
    Javier hizo una modificación, y firmó como propia toda la pantalla de carga, y me encargó la de msx después, y eso lo ha seguido haciendo año tras año, en todos los proyectos en los que he colaborado con él.
    A pesar de tener un encargo suyo completamente terminado tenía la “fea costumbre” de poner un pequeño cambio y decir que el trabajo era suyo.
    De esto me he enterado hace un tiempo porque me lo confesó su propia hermana, cuando me contó lo bien que le había quedado a su hermano un trabajo que le había hecho yo tan sólo unos días antes, para la empresa en la que trabajaba el marido de ésta.

    A pesar de esto, sigo opinando y eso no lo cambiará nada ni nadie, que Javier Cano fue el mejor coordinador en ERBE y posteriormente TOPO, y que su sustitución por Gabriel Nieto fue una canallada, que con toda seguridad contribuyó al declive de dicha firma.

    En ocasiones hablas de Topo y mencionas muy poca gente, como si sólo hubierais sido los pocos en nómina, cuando en realidad había cerca de 200 colaboradores, algunos con proyectos terminados y vendidos, ya fuera bajo ERBE ya fuera bajo TOPO, y que incluso Gominolas no estaba en dicha nómina si no me falla la memoria.

    El programa Melburne Draw era el que se empleaba en Erbe para el diseño, y mi hermano añadió la aplicación para animar los sprites, y lo rebautizó como MERBEURNE DRAW, admás de crear las rutinas para programar las músicas que componía Gominolas. Dicho de otra forma, la música de Gomi suena bien, pero es aún mejor gracias a Gonzalo. Y eso tristemente no se menciona nunca. Tanto Gonzalo como yo contactamos con Javier, Emilio y “Rambo” el año 1986, y no quisimos entrar nunca en nómina, por que valorábamos en exceso nuestra “libertad”, pero eso no quiere decir que no formásemos parte de aquel grupo, creo que incluso hicimos más colaboraciones que muchos otros, algunas no acreditadas simplemente por que Javier nos lo pidió así.

    Un comentario final, cuando se decidió el nombre de TOPO, en la oficina, que estaba en Sta Engracia, estábamos Javier, Emilio, Rambo, mi hermano Gonzalo y yo, haciendo un ejercicio de “brainstorming” par a decidir nombre para una nueva empresa, cuando apareció por la puerta Paco Pastor y nos dijo que ya estaba decidido el nombre y nos lo dijo. Nombre elegido porque ya estaba registrado y eso era un dinero que se podían ahorrar. Ese es el auténtico motivo del nombre “TOPO”.

    Un cordial saludo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.